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10月20日 MalMala persona.
Mala pareja.
Mal amigo.
Mal hijo.
Mal profesional.
Mal deportista.
Malos sentimientos. 9月19日 Cuestión de tiempoA veces no es cuestión de tiempo. De tenerlo o no.
A veces ocurre que no sabes qué decir. Que volver a tus lugares sagrados, aquellos de los que antes nunca salías, resulta demasiado doloroso para permitir que las palabras fluyan como antaño.
Ocurre que te ves desde fuera de ti mismo y descubres que no eres ni la sombra de lo que eras, menos aún de lo que esperabas ser.
Ocurre que no estás a gusto contigo mismo y eso implica no estar a gusto en ningún sitio, pues allá donde vayas, tú siempre estás.
Menos mal que siempre llevo conmigo algo más que a mi mismo. A alguien más. Si no, no sé qué sería de mi vida hoy. 8月31日 Huye de miHuye de mi.
Yo no he podido darte lo que deseas. Lo que necesitas. Lo que mereces. Tan sólo sufrimiento es lo que te he traído.
Y eso me pesa, me duele, me mata cada día. Estos días en los que dejo pasar las horas viendo la vida desde detrás de un cristal. Vacío y solo, que es de la única manera que parezco saber estar.
Te mereces algo mejor. Alguien mejor. Debes recuperar tu vida. Ser feliz. Al menos intentarlo.
Te lo ruego.
12月29日 Quizá...Ahora que finalmente encuentro el camino de vuelta a tu isla.
Quizá encuentre que tú ya zarpaste a otras costas.
Hoy, que mi ventana está abierta de nuevo.
Quizá encuentre que las tuyas se cerraron para mi.
Yo, que me aparté de ti para evitar herirte aún más.
Quizá causé con mi ausencia la peor de las laceraciones.
Tras todo el esfuerzo invertido en que nunca tuvieras que volver a preocuparte.
Quizá hubiera sido mejor un mínimo esfuerzo en preocuparme más por ti.
Aunque el tiempo me hizo olvidar las lágrimas que juntos vertimos.
Quizá su mismo paso las traiga de nuevo.
Sé que nunca pude darte todo lo que deseabas.
Quizá nunca supe, mas siempre quise. Siempre me diste besos, con la esperanza de verme convertido en tu príncipe.
Quizá ahora que sólo me ves como sapo sea más fácil.
Pues ya antes me pediste que me alejara.
Quizá nunca lo deseaste realmente hasta ahora.
Mas aún con todo, ante tu juicio final comparezco.
Quizá una respuesta sea finalmente hallada.
Y puede que para cuando la mella de mi desidia sea palpable.
Quizá el único sitio donde aún pueda encontrarte sea mi corazón. 12月24日 ConfusiónHace un par de días cometí uno de esos errores que siempre me pedías que no cometiera.
Llamé sin avisar. Pregunté por Penélope. Escuché cómo una voz que creí la tuya me decía que me había equivocado, que allí no había ninguna Penélope.
Sólo espero que no fuera algo premonitorio. 12月19日 Flash pasajeroUna figura entró en la habitación dando un portazo y cruzando la estancia con la rapidez que denota una gran tensión acumulada.
- ¿Qué te pasa? - Preguntó una voz femeninca desde dentrás de un sillón.
- No... no sabía que estabas aquí. Nada es... tu "querido amigo" - Espetó la joven.
La más adulta de las mujeres sonrío para sí.
- Sí, él tiene esa habilidad.
- ¿Cómo lo aguantas? ¿Cómo lo has hecho durante tanto tiempo?
- Bueno... - Pronunció mientras suspiraba. - Hay otras circunstancias. Es una persona complicada.
- Es imbécil. - Replicó la joven con firmeza.
- Es difícil de tratar, desde luego.
- Es cruel. Y egoísta. Tanta cabeza y tan poco corazón... ¿Por qué lo defiendes?
- Sé por dónde ha pasado para llegar hasta aquí. Y me imagino lo que podría llegar a ser de no haber alguien que apreciase mínimamente todo eso.
- ¿Alguien como tú?
- No pretendo ser orgullosa. Pero me gusta pensar que gracias a mi se reconcilia con la raza humana... entre otras cosas.
La joven pareció abandonar por un momento la agresividad que trajera consigo.
- ¿Qué hay exactamente entre vosotros?
Sólo recibió una sonrisa condescendiente por respuesta. 12月15日 UlisesVolvió Ulises a su amada tierra, cansado por el largo viaje y el destierro, a veces obligado, a veces autoimpuesto. Su abrazo se prolongaba en el tiempo, más no parecía encontrar respuesta en ella. Pero no por ello desfallecería, pues había pasado poco tiempo y mientras quedase amor en su corazón (y éste ardería por siempre), él estaría a su lado. 9月14日 ¿Odian las madres a sus hijos?En realidad, podría plantearme más preguntas que esa, pero en general, creo que esa esa la que resume mejor lo que quiero decir.
Cuando digo otras preguntas, quiero decir ¿Es sólo a los hijos varones o también a sus hijas? ¿O es que acaso con ellas encuentras una complicidad hormonal que con nosotros falta? ¿Es porque al tenernos a nosotros perdieron la figura y debemos pagar por ello? ¿Porque se sienten al cargar con nosotros durante nuestros primeros años como un reo con grilletes y bola encadenada, cercenando así su libertad?
Y no me refiero a las típicas actividades maternas que sirven para incomodar la vida del hijo, léase:
1- Dejarte en la cola del supermercado cuando eres un crío, a la voz de "voy a buscar una cosa, quédate en la cola". Sabes que no va a volver a tiempo. Sabes que te va a llegar el turno y tú no vas a poder ir pasando las cosas por caja ni tendrás dinero para pagar. Sabes que los clientes detrás de ti se cabrearán y sabes que no importa cuánto ruegues, no hay posibilidad de que te dejen a ti ir a buscar el susodicho objeto, evitándote la tensión. Lo sabes y ellas lo saben y aún así, lo siguen haciendo y yo pregunto ¿por qué?
2- Preguntar constantemente si tienes novia, aunque tengas 4 años (o cosas similares). Y cuanto más te enfade o más nervioso te ponga una pregunta, más te la hace.
3- Aprovechar reuniones públicas para airear los episodios más vergonzosos de tu vida, contigo delante a poder ser.
4- El día que tienes novia, aparte de avergonzarte con preguntas indecorosas, lo primero que hace es enseñarle las fotos que te hacía de niño en la bañera. Al menos, esto explica dos cosas. Primero, que su labor de desestabilización psicológica lleva años planeada, porque si no, ¿para qué hacer esas fotos en primer lugar? y segundo, el porqué de su insistencia a la hora de saber si tienes novia: claro, es que esas fotos ya le quemaban en las manos y necesitaba enseñarlas.
5- La dualidad onda-corpúsculo:
Estoy estudiando. Pregunta: ¿por qué no sales más con tus amigos?
Me voy con mis amigos. Pregunta: ¿por qué no estás estudiando?
6- La incapacidad de una madre para ver a su hijo tranquilo. No importa que te hayas pasado los últimos 10 años agobiado de acá para allá. Si por fin estás descansando (y no por molicie, sino por haber logrado finalmente tus objetivos), ella siempre tendrá algo que preguntar: ¿Por qué no estás saliendo con tus amigos/aprendiendo idiomas/estudiando/haciendo deporte/lo que sea menos estar tranquilo?
Pues pese a todo, no me refiero a nada de lo anterior. Es algo más profundo. Porque si has conseguido sobrevivir a lo anterior sin acumular una cantidad insondable de taras y convertirte en un hijo cuya máxima aspiración es no dar problemas y por tanto, no dar razones para ningún exabrupto, esa energía no se disipa en forma de satisfacción materna, sino que se acumula cual olla a presión, esperando a la más mínima situación para liberarla en forma de reacción desproporcionada, tanto objetiva como subjetivamente, teniendo en cuenta el crédito acumulado previamente mediante buenas acciones/omisión de malas acciones.
Y es al final, cuando te sueltan un comentario insólito por lo inesperado:
"Cuando te marches de esta casa, lloraré mucho."
Te dan ganas de preguntar: "¿Por qué? ¿Porque me echarás de menos o porque te aburrirás sin poder darme caña?"
9月10日 Claro como el cristalY no me entiendes. Y no te entiendo. Haces señas que no sé interpretar. Escribo idiomas que no sabes leer. Vienes a mirar el cristal que nos separa. Hoy lo encontraste teñido de rojo y pensaste que lo había pintado para no verte más. Mientras, en mi lado, mis nudillos aún sangran después de toda la noche golpeándolo. 9月9日 Pena de muerteCuando la conoció, quedó maravillado por la inocencia, la emoción, la vida que derrochaba.
Tan impresionado estaba por aquella persona que no pudo sino verse atraído hacia ella, experimentando un impuso irrefrenable de saber más y más de ella. Fue al poco tiempo de conocerla cuando ella, siempre sincera, le confesó un terrible secreto. Ella padecía una enfermedad terminal.
No podía creer que alguien así pudiera sufrir tan terrible destino. Por un momento quedó paralizado, recordándose a sí mismo lo irónico de las palabras y cómo su primera impresión "derrocha vida" había adquirido un tinte trágico. Casi no podía respirar. Sólo acertó a preguntar:
- ¿Cuánto...?
- ¿Qué importa eso? - Contestó ella - Sólo quiéreme el tiempo que nos quede.
Y así lo hizo. No dejó de quererla un solo día. Había días mejores y peores, con alegrías y tristezas, pero llenos de amor todos ellos. Tanto fue así que con el tiempo, hasta el recuerdo de la segura sentencia comenzó a difuminarse en su mente.
Hasta que con el tiempo, casi imperceptiblemente, comenzó a notarla desmejorada. Fue entonces cuando el recuerdo de aquellas palabras volvió a su memoria. Con un miedo que le compungía, preguntó el motivo de su aparente decaimiento. La respuesta, no por inesperada, dejó de pesar como una losa:
- Ya sabías que esto no duraría para siempre.
Comprobó en el tiempo sucesivo el sufrimiento creciente de ella y la tristeza se apoderó de él. En los peores momentos se llegó a preguntar si en realidad merecía la pena todo el sufrimiento que ella atravesaba, sabiendo que al final, todo acabaría de la misma manera. ¿Por qué retrasar lo inevitable prolongando el sufrimiento de la persona que amaba? ¿Cómo podía seguir contemplándola apagarse? Sin embargo, esos momentos pasaban y el deseo de seguir juntos se sobreponía a la creciente debilidad que ya la atenazaba.
Fue así hasta que la debilidad ganó inexorable el último centímetro al que ella se aferraba y sus manos resbalaron de su asidero. En el último momento, ahogado por las lágrimas, él no pudo sino preguntarse "¿por qué?"
Y ella, que yacía entre sus brazos, confesó:
- Me muero de la peor de las enfermedades... Me muero de amor por ti. Es algo - continuó ella - que me ha estado consumiendo desde el mismo día en que te conocí.
Sorprendido, no pudo sino articular "pero nosotros hemos tenido amor."
- Pero no me has amado como si me fuera a morir mañana.
9月4日 VoyeurTe observo.
Cada noche, cada madrugada, me acerco sigiloso, ocultando deliberadamente mi rastro. No hago ruido ni dejo huellas, pero estoy ahí.
Cada noche, al pie de tu balcón, te veo hablar con la luna. Escucho tu palabras, que siempre me alcanzan, aún refugiado en las sombras.
Quizá no debería estar aquí, utilizando mi cámara para que tu imagen perdure por siempre para mi. Pero ¿cómo evitarlo? La fuerza que me trae aquí es demasiado grande.
Y me siento sucio, indigno.
Pero vuelvo.
7月16日 Historias cotidianasComo siempre que resultaba ser el primer dia de algo, no le costaba despertar. Tenía esa sensación de inquietud, ese sueño ligero, ese miedo, incluso, a que se pierda la oportunidad por un descuido. La excitación también contribuye.
Miró el reloj de la mesilla. Las cinco y cuarto de la mañana. Muy pronto, demasiado incluso para su nuevo horario."Aún quedan cuarenta y cinco minutos" pensó y posó su mirada en la figura que respiraba tranquila a su lado. Se dió la vuelta y en lo que pareció un segundo, sonó el despertador. Ella se revolvió con un quejido y él procuró hacer el menor ruido posible al levantarse. Sabía que estaba despierta, pero no quería molestar más de la cuenta.
Una ducha rápida, que le ayudara a despejarse y y olvidar el dolor de cabeza. No le gustaba madrugar tanto. Nunca le había gustado. Al salir del baño, Jazz le estaba esperando. El golden retriever le miraba extrañado, como sabiendo de lo inusual de la situación. "Buenos días" le dijo, mientras el perro seguía observándolo. "Ya sé que esta no es tu hora habitual, pero habrá que acostumbrarse."
Mientras se tomaba el desayuno ella apareció, en bata y aún somnolienta, por la cocina. Le dió un beso de buenos días. "¿Qué hace aquí la correa de Jazz?" Preguntó ella. "Pensaba bajarlo antes de irme" contestó él. "No, no debes, ya lo haré yo. Tú no pierdas tiempo". Él sonrió y salió de la cocina no sin antes darle un beso a ella y una caricia al perro. Se dirigió a su cuarto y seleccionó con más calma una de las camisas que hacía sólo un par de días habían elegido juntos.
Cuando estuvo listo tomó su maletín y pasó frente a ella, que lo esperaba junto a la puerta. "Suerte" le susurró con un beso. "Gracias cielo. Ahora vuelve a la cama, dormilona" le conetestó con una sonrisa. Y salió de casa.
Partió hacia su nuevo trabajo. Las expectativas eran altas, parecía un buen lugar, pero los comienzos siempre son difíciles. De momento, sabía que estaba lejos. Había conseguido encontrar un autobús que lo llevaría hasta un pueblecito cercano a la fábrica, desde donde podría acercarse a pie hasta la misma. No era ideal, pero al carecer de coche era lo mejor que podía hacer. Además, el clima le acompañaba y la excursion mañanera no sería un problema. De acuerdo, atravesar los campos con maletín y zapatos no era la estampa usual, pero como había aprendido de su padre "las cosas que hay que hacer, hay que hacerlas y punto".
Finalmente llegó a la fábrica, tras detenerse un momento a tomar aire y limpiarse los zapatos. Se presentó al guardia de seguridad y tras tomar su acreditación pasó a las oficinas. Tenían buen aspecto, limpias, ordenadas. Distinguió entre la gente al que sería su jefe, quien le saludó y procedió a presentarlo al grupo. Gente joven, en general, como él mismo. Todos fueron simpáticos con él, al menos en primera instancia. "Es buen comienzo" pensó. Siempre habrá tiempo para los malos momentos, pero si no se presentan inmediatamente, mejor. Su jefe le condujo hasta su nueva mesa y le proporcionó un dossier de gran tamaño. "Hoy es tu primer día. Aclimátate, tranquilamente. Te dejo esto, son los procedimientos básicos. Ve haciéndote con ellos".
Y por fin, se encontró allí. Sentado en su nueva silla, con su nuevo ordenador y cuatrocientas páginas para toda la mañana. Observó su entorno con calma: la mesa estaba despejada y el ordenador le esperaba con su nombre en la pantalla de inicio. Se encontraba rodeado por tres paredes de biombo tras las que se encontraban otros compañeros. Era carne de cubículo. "Podía ser peor" pensó, con una sonrisa en los labios. Tomó su nuevo teléfono y llamó a casa, donde ella le contestó. Le contón, con su dulce voz visiblemente ilusionada que ya había bajado a pasear al perro y que como no podía dormir más, se había puesto a limpiar. "Pero cuéntamee..." le pidió. "Todo bien, de momento no me puedo quejar" le dijo él, mientras abría un cajón para descubrir una agenda destinada a él, con citas, mapas, teléfonos de hoteles... "Muy profesional" pensó.
Empleó la mayor parte de la mañana en leer el abultado dossier. Conocía el tema, por loque avanzaba rápido. A la hora del café casi había revisado la mitad y aunque hubiera seguido leyéndolo con atención, no rehusó la invitación de sus nuevos compañeros para salir a tomar un café. Junto a la máquina expendedora llegó a conocerlos más que de nombre. Le preguntaron, curiosos, de dónde venía y cómo habia recalado en ese puesto. Su buena impresión inicial no cambió. Su jefe le acompañó para mostrarle la fábrica y le apuntó que si necesitaba algo, se lo pidiera a él mismo o a su secretaria, una señora mayor que le recordaba a su madre.
Al volver a su puesto, decidió hacer uso de la invitación y preguntar a la secretaria por los horarios de los autobuses que volvían desde el pueblo a la ciudad. "Pero hijo ¿es que no has venido en el autobús de la empresa...?" Se la quedó mirando con los ojos abiertos "Bueno, los de personal me dieron estos horarios y no me convenían..." Contestó enseñándole un papel que guardaba en su bolsillo. "Pero esos son los autobuses de fábrica. Toma, estos son los del personal de oficina" replicó tendiéndole una cuartilla.
Bien, al menos ya tenía transporte. Le contó a la simpática señora su peripecia para llegar por la mañana y ella le contestó con una sonrisa "eso no se lo cuentes a nadie". Supuso que la novatada, llegara en la forma que llegara, debía ser inevitable. Después de hojear los horarios, volvió su atención de nuevo al dossier de procedimientos, con el que empleó el resto de la jornada.
"Tras pasar todo el día leyendo, no ha sido muy distinto de la facultad" pensó. Se despidió de sus nuevos compañeros y tomó, esta vez sí, el autobús de la empresa, que le acercaba razonablemente a casa. Durante el camino de vuelta pensó en ella. En cómo le contaría su primer día en el nuevo trabajo. Pero sobre todo en volver a su lado, como cada día. 7月9日 Fuente de vidaEs una sensación muy extraña.
La veo allí, al final del camino, que en realidad no es sino el principio, pues es la fuente. Fuente de vida.
Observo cómo se vierte cada día y mientras contemplo el momento, capturando en todo lo posible su esplendor, la corriente parece arrastrarme. ¿Es posible que la misma corriente que me da vida me aleje de ella? ¿O soy yo mismo quien se deja arrastrar?
Sé, sin lugar a dudas, cuál es mi destino. El lugar donde cada parte de mi me pide que vaya. El institnto que me exige que remonte la corriente. Que nade hacia donde debo ir. Donde quiero ir. Donde voy. A ti.
11月24日 AladaEra una tarde clara, como tantas otras, en la que ella salió a pasear. Gustaba de asomarse al balcón de su habitación y aspirar el aire fresco que anuncia la llegada de la noche. Era entonces cuando dejando caer su velo hacia atrás, extendía sus alas y dejaba que el viento la llevase allí donde quisiera. Muchas veces descendió planeando aquella colina frondosa sobre la que se erigía su palacete, hasta la orilla misma de la playa, donde recorría la línea de la costa mientras las olas mojaban sus pies. Otras veces el viento, caprichoso, la animaba a alejarse de sus dominios y visitar otras tierras.
Fue en una de esas ocasiones cuando un viento cálido la empujó hacia el Norte, allí donde la tierra se vuelve blanca y el agua se torna roca. El viento era agradable y se dejó llevar, mecida por él. Viajó largo rato, descubriendo aquellos paisajes cada vez más distintos a los que le eran familiares. Pero en aquel momento le pareció escuchar algo. No distinguía bien las palabras, pero intuyó una voz. Se detuvo en silencio para escuchar con más atención y siguiendo aquella voz llegó hasta lo que parecía una cascada helada. Posándose sobre la superficie resbaladiza del río creyó distinguir con mayor claridad la voz y acercó la cabeza a la pared de hielo que se alzaba ante ella.
- ¿Hola? – Escuchó. Su sobresalto fue tan grande que estuvo a punto de resbalar y caer de bruces. - Hola – Respondió, serenando su voz tanto como pudo. - ¿Puedes oírme? – Volvió a preguntar la voz. - Claro ¿Por qué no iba a hacerlo? - Porque parece que nadie puede. Nadia pasa nunca ya por aquí. - Bueno, yo soy distinta. Puedo oír cosas desde muy lejos. - Eres una avatar de aire – concluyó la voz, con firmeza. - ¿Cómo lo sabes?- Preguntó ella sorprendida. - Dices que eres “distinta”, tienes un oído muy fino y distingo una silueta con alas a contraluz a través del hielo. - Eres muy listo – repuso ella sorprendida - ¿Quién eres tú?
Hubo una pausa y lo que a oídos de ella, pareció un suspiro.
- Soy un avatar de agua – respondió finalmente la voz que surgía del hielo. - ¿De agua? Creía que no quedaba ninguno… - Quedamos muy pocos. Nos cazan. Es así como llegué aquí, remontando al río mientras huía de los cazadores, hasta que encontré este salto de agua que me impidió continuar la marcha. Decidí entonces esconderme tras la cascada hasta que los cazadores levantaran su campamento, pero el frío me sorprendió y me atrapó aquí. - Eso es muy triste – dijo ella – Pero cuando venía hacia aquí no vi a nadie cerca ¿No puedes salir? - El hielo es grueso y no puedo romperlo, ni tampoco derretirlo, pues mi sangre es fría.
Ella escuchó con atención sus palabras y encontró sinceridad en ellas, las cuales despertaron una gran ternura en su corazón.
- Quiero ayudarte – sentenció, y antes de recibir ninguna respuesta, abrazó la pared de hielo que se alzaba frente a ella. - ¿Qué haces? – preguntó él. - Yo derretiré el hielo que te envuelve. Quiero conocerte. - Yo… gracias. Me siento muy honrado. Abrumado. Gracias. - No hace falta que me las des, quiero hacerlo. Sólo una cosa: esto puede llevar su tiempo y tengo curiosidad ¿te importa contarme cosas mientras?
Ambos sonrieron.
Pasaron los días y cada tarde ella volvía a aquel lugar donde se encontrarían. Todos los días hablaban y se iban descubriendo, aún sin poder mirarse a los ojos por el momento. Poco a poco, la curiosidad se convirtió en confianza y los secretos de cada uno se transformaron en secretos de los dos. Día tras día la barrera que los separaba se hacía más tenue y se incrementaba el deseo de ambos. El de él, por conocer a aquella persona tan generosa que se entregaba cada día a su rescate. El de ella, por descubrir al hombre tras el hielo. Pronto ese deseo se convirtió en algo más. En un sentimiento compartido no confesado.
Con el paso del tiempo, el instante final se acercaba. No estaba lejos el momento en el que el hielo que los separaba desaparecería por completo. A veces ella callaba y simplemente permanecía allí, abrazada a la columna gélida que retenía a su aún misterioso interlocutor, aunque cada vez encontraba más rasgos reconocibles. Ambos eran presa de una emoción que los atenazaba con mayor fuerza que el propio frío.
Y finalmente, llegó el día en el que la capa de hielo era apenas visible y ella, puntualmente, asistió a su cita con el abrazo eterno. Él ya casi podía sentirla a través de lo que pronto sería agua. Fue entonces cuando la vio caer de rodillas al otro lado de su prisión. Él se asustó al ver aquello, pero ella, aún sentada en el suelo, mantenía su empeño. Mas la fuerza del abrazo se desvanecía y viendo como ella comenzaba a separarse de la cascada, él decidió reunir la fuerza que aún conservaba tras su cautiverio y atravesó la pared translúcida, estirando su mano para alcanzarla. Tan solo llegó a rozar uno de sus cabellos.
Ella cayó de espaldas al suelo y él se abalanzó a su lado, rodilla en tierra, sujetando su cabeza en sus brazos mientras buscaba sus manos. Apenas pudo darse cuenta de lo maravillado que estaba al observarla por primera vez cara a cara, pues su atención se desviaba hacia su extrema palidez. - ¿Qué te ocurre? ¿Estás enferma? – Preguntó desesperado. - Mucho frío… muchos días… frío…
Él entendió. Las lágrimas discurrían ya libres por sus mejillas cuando sólo acertó a preguntar: - ¿Por qué lo has hecho? - Porque… te amo…
Él cerró sus ojos con fuerza, intentando cortar la hemorragia de lágrimas que padecía y acercando su cabeza a la de ella, unió su frente a la suya y le susurró: - Te amo.
En aquel momento se sumergió en un gran vació y al abrir los ojos, sólo pudo verla a ella sana, radiante, frente a él. A su vez, ella parecía sorprendida. Él extendió su mano, rozando apenas con dos dedos los labios de ella, impidiendo cualquier pregunta. - Por mi condición – dijo él – puedo hacer ciertas cosas. Permíteme…
Tomó aquellas manos delicadas en las suyas y por un momento, el uno se perdió en los ojos del otro mientras se acercaban cada vez más.
Finalmente, cerraron los ojos.
Cuando abrió los ojos de nuevo, se encontró recostado sobre el cuerpo inerte de la avatar de aire, con su frente aún en contacto con la de ella, que le parecía ahora más fría que aquel hielo que anteriormente lo retuviera.
Dejó que las últimas lágrimas fluyeran hacia su destino y ya calmado, la tomó en sus brazos. Avanzó con la mirada perdida estrechándola contra su pecho mientras se dirigía a la orilla de aquel río que los unió. Allí excavó en la fría tierra un lugar en el que ella reposaría. Un lugar que sólo él conocería. Un lugar propio, que les perteneciera a ambos. Cuando hubo terminado, partió.
Dicen que pasaron muchos años. Tantos que la nieve abandonó aquel lugar para no regresar. Tantos que donde antes hubiera una cascada pasó a haber un tranquilo remanso. Tantos que en un lugar donde una vez yació un cuerpo sin vida ahora se alza un hermoso árbol.
Dicen que si se presta suficiente atención, puede escucharse entre el siseo de las hojas, palabras muchas veces repetidas, traídas por el viento cálido del Sur. Autorreproches por no tener la fuerza suficiente para estirar una mano antes, por recibir con complacencia el calor que otro cuerpo cedió hasta perder el suyo propio por completo. Dicen que también se escucha una elegía a un ángel. A una luz en la noche que nunca debió extinguirse. A una fuente de vida e inocencia largo tiempo perdida. Dicen también que se escuchan loas de agradecimiento eterno. Dicen que se escuchan, sobre todo, palabras de amor hacia una mujer amante y amada.
Dicen que una vez existieron en esta tierra criaturas fantásticas conocidas como los hombres del agua, que podían crear ilusiones en las mentes de otros y por lo cual fueron cazados hasta la extinción. Dicen que una vez uno de ellos recreó una vida entera junto a su amada en apenas unos segundos, justo antes de la muerte de ésta. Algunos incluso dicen haber visto uno vivo, siempre junto a un sauce solitario.
11月9日 VienaEstoy de vuelta. Ya, ya sé que hace semana y media que volví de Viena y no había dado señales de vida hasta ahora, pero se han dado ciertas condiciones que me han impedido sentarme un rato seguido aquí a plasmar mis vivencias en la capital austríaca: la primera de ellas es que, como yo sospechaba, el regreso de tan plácido viaje supuso reencontrar todo aquello que había sido postergado, así que los primeros días post-vacaciones fueron íntegramante dedicados a recuperar prácticas y trabajos. La segunda es que no quería empezar a escribir sin tener todas las fotos del viaje en mi poder, para poder ofrecer una crónica detallada con imágenes incluidas de los momentos cumbre. Tristemente, sigo sin tener todas las fotos que yo quisiera a mi disposición, así que cuando las tenga, podré ofrecer la crónica completa. Y por último, el hecho de que pasaron tantas cosas y se me ocurren tantas formas de contarlas que sinceramente, me daba pereza empezar.
De hecho, he decidido partir la crónica en varios fragmentos tanto para no sobrecargar las entradas y que quien lo lea desfallezca a medio relato como para poder entrar en detalle en las cosas más interesantes.
¿Y por qué me he decidido a escribir algo ahora? Pues primero para que no penséis que nos hemos quedado por el camino y segundo, porque si espero más, sospecho que empezaré a perder detalles que sin duda harán que esta crónica quede mucho más lucida.
Vale, dicho esto ¿el viaje que tal? Pues bien, el viaje muy bien. Mis sospechas resultaron estar completamente infundadas (a excepción de lo del jamón, que ya comentaré en detalle) y este viaje va a dejar un recuerdo magnífico, al menos en mi registro, como experiencia a repetir en un futuro. Todo salió a la perfección, el sitio es espectacular y la compañía, sensacional. Me fui con 4 amigos, a los que se unió otro que está estudiando allí y la verdad es que no podía haber ido mejor acompañado. Yo no sé si ellos se irían de nuevo de viaje conmgo, pero yo me iría sin duda con ellos. En futuras fotos presentaremos a los autores de esta incursión en territorios lejanos.
Puestas así las cosas, creo que esta crónica podría dividirse en los siguientes capítulos:
1- Miércoles 24 (día 1): Vamos que nos vamos.
2 - Jueves 25 (día 2): Pateando que es gerundio.
3 -Viernes 26 (día 3): Concierto de Año Nuevo: "hijo mío, yo estuve ahí haciendo eso" (y lo hice mal).
4 - Sábado 27 (día 4): A hard day's night.
5 - Domingo 28 (día 5): Kebaps en ayunas y otras heroicidades.
6 - Lunes 29 (día 6): ¿Hemos llegado ya?
En fin, mucho que contar, como decía. Quizá dedique una entrada para cada día, según la cantidad de información que sea capaz de recopilar. También abriré un álbum de fotos para la ocasión.
Para ir abriendo boca, comentar alguna de las cosas que más me han impresionado de la ciudad de Viena:
- Viena es una ciudad limpia, señorial y con solera. Cada edificio es un monumento.
- El sistema de comunicaciones de una ciudad tan grande es increíble. Te puedes poner el reloj en hora con el autobús, el tranvía, el metro o incluso las calesas.
- Conceptos distintos: el metro no tiene puertas, ni tornos, ni nada que limite la entrada, es decir: si quieres, puedes pasar sin pagar. La gente no paga el billete porque le obliguen, sino porque entiende que hay que hacerlo, y lo mismo ocurre con el periódico: está en la calle, para que tú dejes el dinero y lo cojas, así que si ves a alguien cogiendo el periódico sin pagar, sabes que es español.
- La comida rápida está en manos de los turcos, casi sin excepciones.
- Viena huele a kebap.
- La ciudad es silenciosa, así como la gente en el metro y la calle. Si hay grupos gritando, españoles o italianos con toda certeza.
- Con ingés puedes ir a cualquier sitio. Igualito que en Ejpaña, vamos.
- Los trabajos artesanos los hacen en talleres con paredes de cristal, para que la gente los vea desde la calle (como en España, que la gente se esconde para que no se vea que no trabajan, sino que leen el Marca o el Hola).
- Hay menos cafés de los que pensaba y más tiendas de lencería que las que se pueda imaginar. - En los mercados, la comida tiene la fecha de caducidad a una semana vista, no más (6 días máximo), así que hay que comprar a diario (y sus neveras deben tener un tamaño ínfimo).
- Puestos de fruta en la calle, que hacía mucho que no veía, también se pueden encontrar allí.
- El pan de centeno no me entusiasma nada, huele y sabe raro. Un bocata con eso es estropear el jamón.
- Apenas hay farolas (si que hay, pero pocas y sólo en calles principales), la iluminación urbana cuelga de los mismos cables que suministran al tranvía, y lo mismo ocurre con los semáforos.
- Todas las luces de la ciudad tienen un brillo mas ténue del que acostumbramos aquí, lo que le da un aspecto algo mortecino (quizá sea porque allí hay que tener la luz mucho tiempo encendida y así ahorran). Da pie al concepto "lo que ganaría esto con 5 € más de luz".
- El centro de la ciudad es plenamente centroeuropeo, mientras que las afueras tienden mucho más al aspecto de una ciudad del Este.
Y más cosas. Pero ya comentaré todo esto en detalle dentro de poco (espero). 10月23日 HuyoNo, no es que sea una confirmación oficial de despedida de blog, es que dentro de unas horas emprenderé viaje viaje camino a la ciudad de los espías: Viena. Allí donde durante la guerra fría en cada café había tipos con sombrero y gabardina de mirada sospechosa.
Me voy a visitar a un amigo que está de Erasmus allí (o al menos, eso dice la excusa oficial) y así haré turismo unos días. Espero pasarlo bien, ver cosas interesantes y volver contento (y entero, y con todo lo que me llevé).
Y ahora, en estos momentos previos a la partida, me sobreviene una serie de pensamientos desasosegantes que comparto con vosotros:
- Aún no entiendo cómo me dejé liar para ésto.
- Lo del cercanías de Barcelona me va a tocar, sin duda.
- Me escaquearé todo lo que pueda, pero presumo que en ausencia de Vicente (nuestro agente en Viena), me tocará de intérprete.
- Comprobaremos si efectivamente el jamón serrano estuchado es moneda de cambio aceptada en el centro y norte de Europa.
- Jo, qué bien se está en casa y qué pereza da moverse a ningún lado.
- Allí rodaban "Rex, un policía diferente" ¿No?
- La de trabajo que me encontraré a la vuelta
- Mmmh, no me gusta un pelo este picor de garganta...
- Teléfono de la embajada a mano por si el altercado diplomático, que nos conozco... check.
- Maleta gigante para toda eventualidad... check (pero ni secador ni plancha ¿eh?).
- Forecast de lluvia para toda la semana... check.
- Ay, soy un agonías que no sabe más que prever infortunios (la teoría de "lo bueno ya vendrá, hay que estar preparado para lo malo").
Algo más se me ha ido ocurriendo estos días, pero ahora no caigo. Ya lo escribiré a la vuelta, junto con lo que sea menester comentar.
Nos vemos en una semana. 8月26日 Amigo JBNo, no me he dado al bebercio. Lo digo porque parece que en uno de mis géneros cinematográficos preferidos, el de espías, no se puede triunfar últimamente si tus iniciales no son J.B. Me refiero, por supuesto, a James Bond, Jason Bourne y en menor medida en la tele, a Jack Bauer.
Esto explica quizá el porqué de la debacle de la franquicia Misión Imposible. Claro que con el protagonista que tenía, es dudoso que la cosa hubiera salido adelante, así hubieran bautizado al personaje mismamente Justerini Brooks. (Y eso que lo intentaron eh, que la primera de Misión Imposible se salvaba por la dirección de Brian de Palma).
Volviendo a lo mío, esta nueva entrada viene al caso de que ayer vi El Ultimatum de Bourne y creo que esta película cierra la trilogía con una nota altísima. Yo prefiero el cine de espías más realista y en ese sentido, Bourne ha hecho más en 3 películas que Bond en 20. Dejo fuera Casino Royale porque luego hablaré de ella.
La trilogía de Bourne me ha fascinado y me ha dejado satisfecho. Eso es más de lo que se puede pedir a muchas sagas. De hecho, ha quedado tan bien que no creo que se necesite ninguna continuación. Dejémosla como está, ahora que podemos. Doug Liman hizo un trabajo fantástico en la primera parte, estableciendo el tono general del personaje, el tipo de cinematografía y creando un thriller de espías en el que de hecho, se centraba la atención en las habilidades de espionaje "real". También le ayudó muchísimo tener un plantel de actores secundarios extraordinarios. Todos estos aspectos se han mantenido a lo largo de la saga.
La segunda parte corrió a cargo de Paul Greengrass, aunque Liman seguía abordo como productor ejecutivo. Esta segunda entrega tomó el rumbo de la trama política, cosa que decepcionó a cierta parte del público. A mi me pareció un acierto, ya que de otro modo, hubiera sido más de lo mismo. Consigue así dotar al universo Bourne de una profundidad mayor y descongestiona de acción la trama. Compleja, desde luego, pero así debe ser una película de espías, digo yo. Para algo son espías.
Grandes aciertos de Greengrass: mantener el tono establecido por Liman y conseguir una escena final de tremenda fuerza emotiva, en la que Bourne busca a la hija de una de sus víctimas para pedir perdón. En mi opinión, el eje pivotal de la película.
Defectos: Greengrass procede del documental y tiene mucha tendencia a llevar la cámara al hombro, lo cual por una parte introduce al espectador más de lleno en la acción, pero también despista bastante y hace confusos algunos planos. No es como Michael "Parkinson" Bay pero bueno, una steady de cuando en cuando no estaría mal.
Y llegamos a la tercera parte. Quien no la haya visto aún y pretenda verla, que no lea éste párrafo (si es que alguien sigue leyendo a estas alturas). La tercera entrega de la trilogía se centra en la acción. Es una persecución constante desde el primer momento de la película y no afloja el ritmo hasta el final. En esta ocasión nos encontramos con un Bourne sobre el que se ciernen los acontecimientos; todo se precipita y el personaje debe actuar rápido para llegar al centro de la trama que lo rodea.
Aciertos: Repite Greengrass y mantiene el tono de la primera y segunda parte. Tiene el movimiento de la cámara mucho más controlado, lo cual es de agradecer (la sigue llevando al hombro, pero los planos ya no resultan confusos). Consigue transmitir al espectador un sentimiento de urgencia constante durante todo el metraje, lo que hace la cinta sumamente emocionante (el chico que se sentaba a mi lado en el cine se quedó sin uñas), no te aburres ni un solo momento. Las constantes referencias a cosas que ocurrieron en las otras dos películas y la explicación de los sucesos aparentemente inconexos queda totalmente clara. No se deja ni un solo cabo sin atar y los ata bastante bien. Spoiler masivo: el hecho de que la primera hora de película transcurra entre la penúltima y la última escena de la 2ª parte es un golpe de efecto magistral. Para el momento en el que "alcanzamos" el final de la 2ª, todo cobra sentido y engrandece aún más dicha 2ª parte.
Defectos: Al ser una entrega centrada básicamente en la acción, hay un par de momentos en los que al director se le va la mano. Es sólo un poco, pero es el momento en el que te das cuenta de que es el momento de dejar la saga donde está. Ir más allá sería entrar en un terreno peligroso. Me refiero a los dos choques que tiene Bourne en coche y al momento de la moto-bomba. Nadie puede sobrevivir a eso, simple y llanamente. Yo no hubiera dejado fuera el tema de las modificaciones bioingenieriles de Bourne, que sí salían en la novela. Sólo con modificación de la conducta no sobrevives a lo que he citado antes. Otra cosa: si no tienes las otras dos partes recientes, se te escaparán varias referencias. Fin spoiler.
Con todo y con eso, considero que El Ultimatum de Bourne es la mejor tercera parte estrenada este año de largo y cierra una de las mejores sagas de espías que haya visto.
Por he dejado antes aparte a Casino Royale. Siendo fan de Bond, me doy cuenta de que de las 20 películas de la Saga Bond original, valen: Dr. No, Desde Rusia con Amor, los primeros 3/4 de Alta Tensión y Goldeneye (a un nivel inferior a las anteriores). Es decir, menos del 20% de aciertos. Bond se había convertido en una parodia de sí mismo, hasta que llegó Casino Royale, que sin ser la quinta maravilla hindú, ha conseguido reconciliar a muchos fans con la saga. Creo justo decir también que esto es gracias a que Casino Royale tiende mucho más hacia el tono de la saga Bourne, beneficiándose de algunos de sus aspectos, al menos en mi opinión.
Gran parte de la culpa de que Casino Royale me gustara la tiene el guionista Paul Haggis, que finalmente dio con el Quid de la cuestión, el cual ya teníamos claro los que en alguna ocasión habíamos leído algo de Fleming: James Bond no es un personaje que deba ser admirado en ningún caso. Lo único que debería inspirar es alivio al saber que está de tu lado. Y eso es todo. Así de fácil. Bond tiene un trono que recuperar y va a tener que esforzarse mucho para hacerlo.
Hala, fin del tocho. 8月24日 Colecciónelo todoPues sí, hemos vuelto a llegar a la mágica etapa del año en la que uno comienza a acumular cosas sin sentido. Ahí están: las colecciones por fascículos.
Normalmente esta etapa daba su pistoletazo de salida en Septiembre, pero cada año las cosas se adelantan y más cuando se trata de insuflar en el personal el espíritu consumista. Yo hace 3 días detecté en la televisión el primer anuncio. Imagino que dado que no la veo mucho, es posible que la campaña comenzase incluso antes.
Llega Septiembre y siguiendo el curso escolar, es todo un
a) No necesitas?
b) Te va a tener enganchado al kiosco ni se sabe el tiempo?
c) Te va a costar una pasta?
d) Es ridículo, hortera o inútil? (las mejores colecciones aglutinan las tres características).
Yo es que, debo confesar, una vez hice una colección de estas. Sí, lo sé, es muy triste, pero es así. Tenía de crío la colección Exin Castillos, gloriosa donde las hubiera (la edición Golden, para más inri) y siempre me entusiasmó. Con los años, busqué nuevos modelos para aumentar la colección, pero me encontré con que la casa que los fabricaba estaba casi desaparecida y ya no editaban el producto. Fue una pena. Peeero, un Septiembre de esos maravillosos vi por la tele "Castillos medievales, de Exin" y dije "ésta es la mía." Vale, que eran de otro color (rojizo frente al gris que yo tenía) pero las piezas eran compatibles. Más aún, juntando todas mis piezas grises con las nuevas rojizas, podría finalmente cumplir mi sueño infantil de construírme una réplica del castillo de Neuschwanstein, que comparte esa gama de colores, así que caí.
Para ahorrar detalles, resumiré el resultado:
1) Me tiré más de un año comprando fasciculitos
2) A mitad de colección, la demanda debió desaparecer y ya no traían fascículos, con lo que tuve que pedirlos a fábrica directamente
3) Me dejé en total cerca de 200 €
4) Y encima aún me faltan 2 ó 3 fascículos y por lo tanto, piezas
5) Para cuando acabé, se me echaron encima los estudios y nunca llegué a construir el famoso castillo gigante (pero lo haré en cuanto acabe la carrera, lo tengo planeado)
Total, un triunfo máximo. Será por eso que me emocionan tanto estas colecciones. Aunque las mejores son aquellas en las que coleccionas cosas como perritos en miniatura, muñecas rusas, los DVDs del No-Do (muy buena ésta), mostachos ilustres, legañas de famosos... todo objetos de gran utilidad y valor, dicho sea de paso.
Pero vamos, que no estoy resentido ni nada. De hecho, estos pequeños hitos te marcan el paso del tiempo. Yo los años ya no los cuento por semanas, meses o estaciones. Yo los cuento por hitos. Esto es:
- Los saltos de esquí de Garmisch
- Exámenes de 1ª convocatoria
- Mi cumple
- Sacar el coche del garaje porque el Ebro viene crecido
- Exámenes 2ª convocatoria (qué rápido ha pasado ¿no?)
- Roland Garros
- El Palio
- Oxford/Cambridge
- El descenso del Sella
- El Grand National (que no lo veo, pero ahí está)
- El síndrome post-vacacional (ya hablaré más de esto)
- Colecciónelo todo
- Exámenes de Septiembre
- Las fiestas de El Pilar
- Colgando las luces de Navidad en las calles
- "...tantascincuentamiiiiiiiiil-pe-se-taaaaaaaaaaaaaaas..." (no me digáis que no quedaba mejor así)
- El concierto de Año Nuevo
- Los saltos de esquí de Gar... bueno, ya cogéis la idea. Y así todo el rato.
Esta entrada estaba preparada hacía tiempo, pero ha habido que reconstruirla, ya que un inesperado problema informático me hizo perder aquella carpeta donde yo guardaba todas las entradas futuras al blog. Así que después de desahogarme en voz alta y ser consecuentemente excomulgado (otra vez), empiezo de cero. Curiosamente, las entradas menos serias, de las que se nutre este blog, se perdieron, pero los relatos serios no. ¿será una señal?
8月10日 Técnicas de condicionamientoEs bien conocido por todos vosotros mi amor incondicional por el CPS. Esta "santa casa", como la llaman los que han sucumbido a su poder, que nos forma y nos deforma a partes desiguales (más de lo segundo, obviamente).
Este lugar, lleno de terrores inconfesables es, por encima de todo, un centro de condicionamiento. Debería serlo de formación, pero no, ya que los conocimientos no te los dan, sólo te dicen "esto es lo que se te va a exigir, tú búscate la vida para saber responder a mis preguntas cuando te las haga". Y ya está. Es por ello que muchos de mis compañeros de batalla proclaman aquello de "yo soy ingeniero A PESAR del CPS".
El condicionamiento lo notas por primera vez cuando empiezas a sentir que tu carrera es la única que merece respeto. Cuando llegas al CPS (a partir de ahora, el garito), no piensas así, pero cuando sales, el sentimiento ha quedado clavado en tu mente. Te comen el coco con la idea de "esto es muy difícil, los que conseguís salir de aquí sois los mejores". ¿Habéis leído Brave New World, de Aldous Huxley? Pues así: "qué contento estoy de ser un alpha".
Luego esté el hecho de la pérdida de identidad. Eres un número. No importa lo bueno o malo que fueras antes de entrar en el garito, vas a ser maltratado por igual. Sólo sobrevivirás si eres muy superior al resto, o bien si desarrollas otras "habilidades" que te permitan salir adelante de formas más o menos dignas, machacando al que tienes al lado. Cuando hayas hecho eso y seas ingeniero, por fin serás tratado dignamente. En una nueva referencia literaria: ¿Dune? ¿los Sardaukar? O suena ¿verdad?
Llegas a un punto en que te obsesionas, te crees que la vida es esa cosa que te han enseñado y empiezas a ver cosas raras. Miras un grúa y sólo ves flechas que indican momentos y gachos con gorra subidos en ellas, marcando las referencias. Se te cae la toalla del toallero y no la recoges, modelas antes el toallero como si fuera un eje de banda tranportadora con las tensiones desequilibradas. Esto es así porque quieres pensar que todo lo que te han metido en la cabeza tiene algún tipo de utilidad.
Pero... ¿Cómo se consigue éste resultado en un ser humano? No es sencillo, a continuación ilustraremos algunas de las técnicas empleadas, tal y como se elaboraron originalmente.
1. You're not worthy:
Hay cosas bonitas, pero no son para ti. En el CPS se podrían poner plantas, pero sólo las verás si hay un congreso o simposio y viene gente de fuera. Entonces sí las verás. Las tienen, pero sólo las sacan para el que venga de fuera. Tú tienes bastante con compartir mi oxígeno, chaval.
2. Debes ver más allá de lo aparente:
Y si para ello hay que destripar el edificio, se destripa. Quizá (sólo quizá) aprovechemos ahora para poner el aire acondicionado que se suponía que siempre habíamos tenido. No podemos seguir permitiéndonos síncopes por golpe de calor.
Foto del CPS sin su fachada principal. Digo yo que si nos hubieran dado cuatro mazos a los alumnos, hubiéramos quitado la fachada más rápido, más barato y con muchas más ganas. Claro, que no nos comprometíamos a dejarlo ahí. Cual gladiador en el coliseo, tendrían que sacar la guardia pretoriana para que soltásemos las armas.
3. Resistencia mental:
Retiremos las escaleras de seguridad. De esta forma, los pasillos acabarán en una salida al vacío. Será interesante comprobar si los alumnos son capaces de resistir la tentación de correr por el pasillo del 4º piso para acabar abriendo la puerta y saltando en busca de la libertad (y del record de longitud, a medir sobre la plaza).
4. Resitencia mental II:
Sometamos al alumno a un ambiente opresivo, que entierre para siempre sus ganas de hacer algo creativo.
Comparativa Alcatraz-CPS. Vosotros mismos.
5. Despistando al enemigo:
Organizando las clases de forma ininteligible, sólo los mejores sabrán cómo cuadrarse los horarios, eso les hará sentirse superiores al resto.
Detalle: Con un código especialmente diseñado para elevar la confusión al máximo, el efecto desconcertante será aún mayor. Se adjunta tabla para descifrar el código.
6. Despistando al enemigo II:
Con este tipo de indicaciones, cribaremos a aquellos alumnos que sean incapaces de orientarse, al tiempo que conseguiremos agudizar su visión espacial y su capacidad de deducción. Siguiendo fácilmente el plano, podrán encontrar cualquier cosa.
Nota: Se supone que la línea verde es la de escapatoria más fácil. Cómo se nota que no quieren que nadie abandone el lado oscuro.
Sin embargo, un día, todo ésto sólo será un mal recuerdo. De esos que te persiguen toda la vida, pero recuerdo. Acabaré este informe recogiendo las declaraciones que hiciera un profesor en clase: "Yo hay días que me despierto sudando, pensando que todavía me queda alguna asignatura" (anónimo, 50 años, ingeniero industrial).
5月4日 Bienvenidos al DAGMe comentaba el otro día un amiguete, y no le falta razón, que va siendo hora de formar un DAG. ¿Qué es un DAG? Pues un Departamento de Armas Graciosas. No soy ningún fan de las armas, pero la idea me hizo tilín. En primer lugar, definir un Arma Graciosa (AG): es aquel arma que no causa heridas, sino lo que el comité DAG define como "dolor gracioso". A su vez, el dolor gracioso es aquel que al ser sufrido por una persona, no provoca llanto ni sufrimiento, sino carcajadas, mientras que en la persona que observa, genera un "jojojo, ahora yo". Aunque esta era una idea que llevaba bastante tiempo rondando nuestras mentes calenturientas, fue el descubrimiento de diversos documentos gráficos de gente que ya había experimentado con distintas AG's el que picó nuestro orgullo de ingenieros y tras reunirnos a deliberar, llegamos a la conclusión de que "esto lo hacemos nosotros mejor y por cuatro duros". Nuestros descubrimientos fueron los siguientes: en primer lugar, localizamos a un sujeto que, con bastante gracia, nos explica como construir el arma básica de combate gracioso, la mítica Potato Gun. Este descubrimiento llevó al agente M del DAG a declarar lo siguiente: "siempre supe que caería abatido por la Guardia Civil, pero no sabía qué llevaría yo en las manos. Ahora lo sé". The Potato Gun File http://video.google.com/videoplay?docid=5271826118365465358 Este sería un buen método a aplicar en los ejércitos que se dedican a invadir países del tercer mundo. Ya que los bombardean si piedad, por lo menos que lo hagan con Potato Guns y les solucionen el problema del hambre que probablemente, el gobierno del país invasor haya provocado merced a sus embargos. No mucho después, el desarrollo de la tecnología DAG llevó al alumbramiento de la siguiente evolución de la Potato Gun. La sustitución del tipo de munición y la incorporación del sistema de propulsión "trombón de varas + bomba de aire comprimido" son la clave de su éxito. Asegura un altísimo tanto por ciento de "Aces" durante el partido. The 500 MPH Ball Launcher file: http://www.youtube.com/watch?v=aMRsxNUOt-o En vista del éxito obtenido, una tercera evolución tuvo lugar, en la cual el componente humano se iba reduciendo en favor de la automatización, consiguiendo cotas de espectacularidad insospechadas. Cómpreles a sus hijos un robot de entrenamiento de baseball para ésto. The Flaming Tennis Ball file: http://www.youtube.com/watch?v=d6jRELZv1Xg Pero la cosa no podía quedar ahí, así que las Armas Graciosas continuaron su expansión hacia nuevos horizontes. Veamos ahora cómo sabotear un partido de tenis con poco esfuerzo, sustituyendo una de las bolas del jugador que va a servir por una de estas: The Tennis Ball Bomb file:
http://www.youtube.com/watch?v=HbVZt1ZEYaY&mode=related&search=
The Bottlebuster file: http://www.youtube.com/watch?v=YNgl6z5Z7k4&mode=related&search Y para acabar por hoy, la joya de la corona. Como bien dijo Chuck Norris (entre otras citas célebres), "el hombre es el mejor arma". The Pool Slingshot file: http://www.youtube.com/watch?v=ZcdaMJJrCqU Claro que con amigos así, casi dudas de quién es el enemigo. También se aconseja éste último método como medida contra ese vecino que no se va de tu barbacoa aunque sea de noche. Incluso, como bien propuso el agente J, éste es un buen método para lanzar objetivos que sirvan para afinar nuestra puntería con la Potato Gun. Con este mismo esfuerzo aplicado a cualquier otro campo del saber humano, otro gallo le cantaría a esta especie. |
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